Prevención

¿Citología o determinación del VPH? ¿Qué es mejor?

Conoce las diferencias entre ambas pruebas y cuándo se recomienda cada una según las guías actuales.

Antes de desgranar los pros y contras de cada prueba, es importante partir de lo siguiente: de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, las pruebas de detección del virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo tienen mayor sensibilidad para detectar lesiones precancerosas que la citología convencional, gracias a la evidencia acumulada en la última década.

Por este motivo, los principales organismos internacionales y las guías europeas y españolas recomiendan la determinación del VPH como prueba primaria, reservando la citología como prueba de triaje o confirmación cuando el VPH es positivo.

¿Qué mide cada una de las pruebas?

Cuando hablamos de una citología, hablamos de un examen microscópico de células cervicales para detectar alteraciones celulares. Por su parte, la determinación del VPH consiste en la detección de ADN o ARN de tipos de VPH de alto riesgo mediante técnicas moleculares validadas.

Las recomendaciones en España, y Europa, han ido incorporando el cribado con VPH como prueba primaria en grupos poblacionales objetivo (entre 25–65 años, aunque la edad de inicio/fin y los intervalos precisos pueden variar según la comunidad autónoma y la guía concreta).

Es importante destacar que en mujeres menores de 30 años la infección por VPH es muy frecuente y mayoritariamente transitoria. Por este motivo, muchas guías recomiendan precaución al usar VPH como prueba primaria en mujeres muy jóvenes y priorizan el triaje para evitar intervenciones innecesarias.

Pros y contras (datos clave)

Sensibilidad

Las pruebas de VPH detectan muchos más casos de lesiones precancerosas (CIN2+/CIN3+) que la citología.

La evidencia de organizaciones internacionales muestra sensibilidades de orden alto (p. ej. estimaciones próximas a 95–98% para detección de lesiones significativas en algunos metaanálisis), mientras que la citología presenta sensibilidades claramente inferiores, frecuentemente entre 50–80%, variable según el contexto y la calidad.

Especificidad

En este caso, la citología suele tener mayor especificidad (menos falsos positivos inmediatos) que la prueba de VPH, especialmente en población más joven donde las infecciones por VPH son frecuentes y transitorias, como escribía más arriba.

Esto implica más colposcopias/seguimientos si no se usa un triaje adecuado.

Impacto poblacional

Los estudios y revisiones recientes muestran que los programas que usan VPH como prueba primaria reducen la incidencia de cáncer cervical y ofrecen entre 60–70% más protección frente al cáncer cervical invasor que la citología sola en algunas comparaciones a largo plazo.

En definitiva, no se trata de elegir una prueba u otra de forma discriminatoria o absoluta, pues los datos demuestran que la combinación de ambas de forma correcta es la mejor estrategia.

El test de VPH es la mejor opción para la detección y prevención a largo plazo en mujeres de 35 a 65 años, por su superior sensibilidad y la seguridad que ofrece un resultado negativo. No obstante, la citología sigue siendo irremplazable como herramienta de triaje para evaluar si una infección VPH-AR positiva ha evolucionado a una lesión (en mujeres de 35 a 65 años), y como test primario en la población de 25 a 35 años.

En Clínica Belda realizamos ambas pruebas para detectar lesiones u otras alteraciones con el objetivo de prevenirlas y detectarlas a tiempo. Reserva tu cita a través de nuestro teléfono (611 916 582) o correo (beldaginecologia@gmail.com).

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