La diabetes gestacional es una de las alteraciones metabólicas más frecuentes durante el embarazo, afectando en torno al 6-12% de las gestaciones. Si bien es cierto, genera mucha inquietud e incertidumbre en su diagnóstico pero con una revisión y control constantes la mayoría de las mujeres pueden disfrutar de un embarazo y parto normales.
¿Por qué se produce la diabetes gestacional?
Se debe principalmente a la resistencia a la insulina, especialmente en el segundo y tercer trimestre de embarazo.
En la mayoría de las mujeres, el páncreas es capaz de producir más insulina para compensar esta resistencia. En los casos en los que no es así, la glucosa comienza a elevarse en sangre pudiendo desarrollarse esta alteración.
Factores de riesgo
Es importante recalcar dos datos antes de continuar:
- Por un lado, la diabetes gestacional no significa necesariamente que la mujer sufriera de diabetes antes del embarazo;
- Y por otro, esta alteración metabólica no siempre es consecuencia de haber comido demasiado azúcar durante el embarazo.
Ahora bien, existen determinados factores de riesgo que pueden aumentar la posibilidad de desarrollar diabetes gestacional, como:
- Edad avanzada durante el embarazo;
- Sobrepeso u obesidad antes del embarazo;
- Antecedentes familiares de diabetes;
- Haber tenido previamente un bebé de peso elevado;
- Alteraciones previas de la glucosa.
¿Cómo se diagnostica?
En nuestro país se aplica un protocolo de cribado universal dividido en dos fases:
- Test de O’Sullivan: consiste en ingerir 50 gramos de glucosa para realizar una extracción de sangre una hora más tarde. Se considera positivo cuando se eleva a más de 140 mg/dl. Esto no significa que sea un positivo definitivo, solo que conviene realizar una segunda prueba confirmatoria.
- Sobrecarga Oral de Glucosa (SOG 100g): se realiza esta prueba en caso de ser positivo el test de O’Sullivan. Consiste en, durante tres días, realizar una dieta rica en hidratos de carbono y un ayuno de 8-12 horas, realizar una extracción basal y tres posteriores tras ingerir 100 gramos de glucosa (a la 1ª, 2ª y 3ª hora). Si dos o más valores superan la cantidad indicada en cada caso, se confirma la diabetes gestacional.
Cómo tratar la diabetes gestacional
De acuerdo a la SEGO, lo idóneo en estos casos es mantener los niveles de glucosa por debajo de 95 mg/dl en estado basal y por debajo de 140 mg/dl tras la hora de producirse la ingesta de comida.
La clave consiste en regular la alimentación, pues en torno al 80% de los casos regulando este punto es suficiente. El deporte también es de gran ayuda, ya que realizando actividad aeróbica moderada ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina. En casos más severos, el tratamiento farmacológico es recomendable hasta volver de nuevo a los niveles estables.