Es uno de los síntomas más comunes en los días previos a menstruar y, en algunos casos, muchas mujeres también lo experimentan en los primeros días de regla: se trata de la hinchazón abdominal o esa sensación de "retención de líquidos".
Los datos son claros: de acuerdo a la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia), entre el 70% y el 80% de las mujeres en edad fértil experimentan estos síntomas en los días previos a menstruar.
¿A qué se debe exactamente?
Hay dos fenómenos que ocurren en tu cuerpo que provocan esta sensación de hinchazón:
- Retención de agua
- Distensión abdominal
Retención de agua
En la fase lútea tardía, tras la ovulación, se producen desajustes hormonales en los niveles de progesterona y estradiol. Estos cambios a menudo modifican los mecanismos que regulan el sodio y el agua, favoreciendo la conservación de ambos elementos en los tejidos.
Distensión abdominal
El aparato digestivo desarrolla un papel importante también en estos síntomas físicos, pues con el aumento de la progesterona el intestino comienza a funcionar a un ritmo más lento de lo habitual, favoreciendo la acumulación de gases y el estreñimiento, entre otros.
Recomendaciones para minimizar esta sintomatología
Cada mujer es un mundo, por lo que cada cuerpo sufre una mayor o menor sensibilidad a estos desajustes que se producen en el cuerpo en momentos previos y durante la menstruación.
Si eres de las que sufre de estos síntomas, tener en mente estas recomendaciones podrá ayudarte a paliar esta sensación:
- No te obsesiones con la báscula: este es un proceso transitorio que no debe automáticamente interpretarse como un aumento de la grasa corporal.
- Reduce el consumo de sal: la alimentación rica en sodio favorece la retención de líquidos.
- Bebe agua con regularidad: la correcta hidratación ayuda a mantener un tránsito normal.
- Practica deporte: la actividad física regular ayuda a disminuir estos síntomas.
- Cuida tu postura e higiene al comer: mastica despacio, siendo consciente de lo que haces y evita tragar aire (hablando mientras masticas o utilizando pajitas, por ejemplo) para prevenir la aerofagia.
- Mantén tu estrés a raya y cuida tu sueño: el cortisol (la hormona del estrés) tiene mucho que ver en la ralentización de la digestión y retención hídrica.
- Consulta con tu ginecólogo/a de confianza: podrá atenderte de manera personalizada y recomendarte las mejores opciones adaptadas a ti.